Cuando se trata de posar para la cámara, Candela coloca esa cara de servicio y búsqueda.
Cuando se trata de posar para la cámara, Candela coloca esa cara de servicio y búsqueda.

Nace un 22 de Noviembre de 2006, color negro, olfato impecable y audición sutil, del Servicio de Búsqueda de Personas de Carabineros, Labrador Retreiver, más conocida como “Candela”.

El día de la Maratón de Santiago, llega a nuestras vidas un animal noble, carismático, fiel y regalón. De gran energía y como dice su acta de entrega de ejemplar

“En excelente estado de gordura”

De día, Candela es fuerte, aguerrida y rápida, cuando se recuesta es como una niña.
De día, Candela es fuerte, aguerrida y rápida, cuando se recuesta es como una niña.

Esa es nuestra chancha, nuestra pequeña que tratamos como una hija en nuestra casa, que nos alegra con sus tonteras, sus errores y su tremenda capacidad de jugar y correr todo el día y le siguen sobrando fuerzas.

Durante su vida policíaca, ayudo a mucha gente en momentos de crisis en diversos escenarios y ahora le ha llegado el momento de descansar. Ahora, la gorda duerme y ronca como uno más, se levanta a la hora que le da la gana y si quiere comer, come y si no, más tarde. Nos acompaña en el auto y nos trae su corazón cada vez que llegamos de nuestros trabajos, siempre moviendo su cola y pegando a cada cosa dentro de su alcance y una sonrisa que te hace olvidar todos los problemas del día y los que vendrán. Al momento de escribir esto, justamente la gorda duerme, se levanta, se estira, se da un par de vueltas y se vuelve a acostar; está tranquila.

Un cabo nos decía que el animal aquí está tan cómodo que si llega a soñar, no debiese de sorprendernos, ya que el perro es un animal que funciona en jauría, por ende si uno ladra, el resto también. Lo anterior los lleva a no cumplir su ciclo de sueño y por ende no descansa como debe hacerlo. Por eso al momento de salir a servicio, en alguna instancia de calma, los acuestan y al minuto están durmiendo y al rato, moviendo sus patas de forma involuntaria, respirando más profundo e incluso moviendo los labios como si estuviera ladrando.

Como dije, Candela es la hija que aún no tenemos. Aquí está la prueba.
Como dije, Candela es la hija que aún no tenemos. Aquí está la prueba.

Es la hija que aún no tenemos pero que sin duda nos llena y nos une demasiado, al punto que siempre es bienvenida en las casas de nuestras familias. El próximo 22 de noviembre, cumple 9 años de vida, donde ayudo y salvó a personas y ahora se encuentra en sus merecidas vacaciones hasta su último respiro. Obviamente se lo celebraremos como parte de nuestra casa, nuestras familias y nuestras vidas.